Preserva armazones con estas sencillas sugerencias.
Para limpiezas durante el día, usa un spray limpiador específico para lentes. Rocía ambos lados y limpia con un paño de microfibra limpio.
Siempre usa un estuche rígido para proteger tus lentes. Los estuches blandos no ofrecen suficiente protección contra impactos y presión. Guarda tus lentes en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa.
Lava tu paño de microfibra semanalmente con jabón suave y déjalo secar al aire. Un paño sucio puede rayar tus lentes.
Antirreflejante: Requiere cuidado especial. Evita productos químicos agresivos y usa solo limpiadores específicos para lentes.
Hidrofóbico: Evita productos aceitosos que puedan reducir su efectividad. Limpia regularmente con agua y jabón suave.
Protección UV: Aunque es duradero, evita químicos agresivos que puedan degradar la protección.
Si tus lentes necesitan ajustes o reparaciones, visita siempre una óptica profesional. No intentes reparaciones en casa que puedan dañar tus lentes permanentemente.